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Vitamina D: por qué la suplementación para todo el mundo no se sostiene en los ensayos

QuéKemReviewedmk muestran los ensayos aleatorizados y la aleatorización mendeliana sobre vitamina D, el DRI de 2011 y en qué grupos sí hay beneficio documentado.

La vitamina D es probablemente el suplemento con más estudios caros y más decepción acumulada. La razón de esa decepción es interesante, y está en el diseño de los estudios.

Lo que dicen los ensayos y la aleatorización mendeliana

La revisión de Bouillon, LeBoff, Neale y Bikle, publicada en 2023, resume los resultados de los ensayos aleatorizados (RCT) grandes y de los estudios de aleatorización mendeliana sobre vitamina D en salud ósea, fracturas, caídas, cáncer, enfermedad cardiovascular, trastornos inmunitarios, esclerosis múltiple y mortalidad [1].

Su análisis principal es una lista de ausencias, y hay que leerla tal cual:

  • La suplementación de vitamina D no redujo la pérdida ósea [1].
  • No redujo las fracturas [1].
  • No redujo las caídas [1].
  • No redujo la incidencia de cáncer [1].
  • No redujo la hipertensión ni el riesgo cardiovascular [1].

Y luego están los hallazgos positivos, que la propia revisión también enumera: los ensayos y metaanálisis grandes sugieren un efecto de la vitamina D suplementaria sobre la mortalidad por cáncer, y hay indicios de que la vitamina D puede reducir la mortalidad por todas las causas [1].

La clave está en una frase, no en un titular

El artículo cierra con la precisión que casi nunca se cita: estos hallazgos, en poblaciones generalmente bien nutridas en vitamina D, no son aplicables a mayores que viven en comunidades residenciales ni a adultos con déficit de vitamina D u osteoporosis [1].

Ahí está toda la historia en dos líneas:

Población Lo que muestran los datos
Adultos sano general, con estado de vitamina D adecuado Sin beneficio en hueso, fracturas, caídas, cáncer ni riesgo cardiovascular [1]
Inmunosuprimidos, enfermedades autoinmunes, esclerosis múltiple, déficit de vitamina D El efecto fuera del esqueleto está mejor documentado [1]

La conclusión de los autores es explícita: el foco de la suplementación debería pasar del uso generalizado en población sana a la suplementación dirigida a personas concretas, a mejores enfoques nutricionales y a eliminar el déficit de vitamina D a nivel mundial [1].

Es una crítica a la suplementación para todo el mundo, dicha por quien ha revisado los ensayos. Merece leerse entera.

Por qué el diseño de los estudios explica tanto

La propia revisión explica el problema metodológico que hay detrás: los estudios observacionales sobre vitamina D y desenlaces musculoesqueléticos y no musculoesqueléticos pueden estar confundidos por causalidad inversa [1]. Es decir, puede ser que no sea la vitamina D la que evita la enfermedad, sino que las personas sanas y activas —las que hacen más ejercicio al aire libre y llevan una dieta mejor— tengan además más vitamina D.

Los ensayos aleatorizados y la aleatorización mendeliana, que usan la genética como instrumento natural, sí permiten aproximarse a la causalidad, y su resultado es bastante menos favorable [1].

La cifra de referencia

El Dietary Reference Intakes for Calcium and Vitamin D del Institute of Medicine, publicado en 2011, es el documento de referencia internacional. El contexto que aporta es sencillo: la vitamina D tiene dos orígenes principales —la piel, por exposición a radiación ultravioleta B, y la dieta—, y por eso su estado depende de la latitud, la estación, el tono de piel, el uso de protector solar y los hábitos de alimentación [2].

Dónde encaja con el resto de la alimentación

La hoja de datos de la OMS sobre alimentación saludable no fija una cantidad diaria de vitamina D, entre otras cosas porque el requisito varía mucho entre individuos [3]. Lo que sí hace es encajar la vitamina D en el conjunto: una dieta sana se basa en alimentos mínimamente procesados o no procesados, bajos en grasas no saludables, azúcares libres y sodio [3].

Y un recordatorio de alcance que no va de vitamina D: la OMS caracteriza la anemia como prevenible y tratable, causada sobre todo por deficiencia de hierro, y señala que afecta sobre todo a niños menores de cinco años, a mujeres adolescentes y a mujeres en edad fértil [4].

En resumen

  1. En población sana y bien nutrida, los ensayos aleatorizados no muestran beneficio de la suplementación en hueso, fracturas, caídas, cáncer ni riesgo cardiovascular [1].
  2. Hay indicios de efecto sobre mortalidad por cáncer y sobre la mortalidad total [1].
  3. El beneficio fuera del esqueleto está mejor documentado en personas con déficit de vitamina D o enfermedades autoinmunes [1].
  4. La evidencia observacional positive puede explicarse por causalidad inversa [1], y por eso los ensayos pesan más.

Este artículo no es una recomendación de suplementar ni de no suplementar. Si estás embarazada, tienes osteoporosis o una enfermedad autoinmune, la dosis y la necesidad las decide tu profesional de salud.

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Fuentes de este artículo (4)4 referencias
  1. Bouillon R, LeBoff MS, Neale RE, Bikle DD (2023) Health Effects of Vitamin D Supplementation: Lessons Learned From Randomized Controlled Trials and Mendelian Randomization Studies. Journal of Bone and Mineral Research 38(10). Ver fuente (se abre en una pestaña nueva) DOI: 10.1002/jbmr.4888Revisión de ensayos aleatorizados y estudios de aleatorización mendelianaLicencia: Artículo de revista disponible en PubMed Central, con derechos de autor (sin licencia libre). Se cita con enlace; no se reproduce texto salvo cita breve verificable.Consultado:
  2. Institute of Medicine (IOM, National Academies) (2011) Dietary Reference Intakes for Calcium and Vitamin D. The National Academies Press, Washington, DC. Ver fuente (se abre en una pestaña nueva)Informe de consenso del Institute of Medicine (DRI de calcio y vitamina D)Licencia: Obra del Gobierno de los Estados Unidos (dominio público). Descarga gratuita en nap.edu.Consultado:
  3. Organización Mundial de la Salud (OMS) (2026) Healthy diet — hoja de datos. Organización Mundial de la Salud (OMS). Ver fuente (se abre en una pestaña nueva)Hoja de datos de la OMS (recomendaciones de salud pública)Licencia: OMS: el contenido de esta web está disponible bajo licencia CC BY-NC-SA 3.0 IGO. Se cita con enlace.Consultado:
  4. Organización Mundial de la Salud (OMS) (2026) Anaemia — hoja de datos. Organización Mundial de la Salud (OMS). Ver fuente (se abre en una pestaña nueva)Hoja de datos de la OMS (anemia por deficiencia de hierro)Licencia: OMS: el contenido de esta web está disponible bajo licencia CC BY-NC-SA 3.0 IGO. Se cita con enlace.Consultado: