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Alcohol: por qué la OMS dice que ningún nivel es seguro

Lo que dice la hoja de datos de la OMS sobre alcohol, el comunicado de OMS Europa sobre el riesgo, y cómo leer esas cifras sin convertirlas en una alarma.

El alcohol es probablemente el caso más raro de la historia de la salud pública: un producto de consumo habitual cuyo consumo no tiene un nivel identificado como seguro según la organización que más ha estudiado el tema. Eso merece una explicación, no una alarma.

Lo que dice la OMS, con cifras

La hoja de datos de la OMS sobre alcohol empieza reconociendo lo evidente: el alcohol contiene etanol, una sustancia psicoactiva y tóxica que puede causar dependencia [1]. Y sigue con las cifras:

  • En 2019, unos 2,6 millones de muertes se atribuyeron al consumo de alcohol: 1,6 millones por enfermedades no transmisibles, 700.000 por lesiones y 300.000 por enfermedades transmisibles [1].
  • De esas muertes, 2 millones fueron en hombres y 600.000 en mujeres [1].
  • Se estima que 400 millones de personas —el 7 % de la población mundial de 15 años o más— vivían con trastornos por consumo de alcohol, de los cuales 209 millones con dependencia [1].
  • Las regiones con mayor mortalidad atribuible por 100.000 habitantes son la Europea (52,9) y la Africana (52,2) [1].

La OMS señala además que las personas de 20 a 39 años están desproporcionadamente afectadas, con el 13 % de las muertes atribuibles al alcohol en ese grupo de edad [1]. Y añade un matiz que evita una lectura simplista: el consumo incluso a niveles bajos puede traer riesgos, pero la mayoría de los daños relacionados con el alcohol provienen del consumo fuerte puntual o el consumo continuo intenso [1].

La OMS no dice que una copa al día sea equivalente a una botella. Dice que el riesgo no es cero y que el patrón de consumo importa.

El comunicado que se volvió referencia

En enero de 2023, la oficina europea de la OMS publicó un comunicado con un título que se ha citado mucho. Conviene citarlo con su matiz exacto: «ningún nivel de consumo de alcohol es seguro para nuestra salud» [2].

El riesgo de este titular es que sugiere que una cantidad mínima y una cantidad grande producen el mismo daño. La OMS, en su hoja de datos, ordena las ideas de otra forma: distingue el riesgo bajo del consumo bajo del daño predominante del consumo alto [1][2].

Por qué el alcohol no es un nutriente ni un alimento

Conviene decir algo que a veces se pierde: en las guías de salud pública, el alcohol no aparece en el grupo de los alimentos con propiedades beneficiosas. La hoja de datos de la OMS sobre alimentación saludable no lo incluye entre las recomendaciones de una dieta sana, y su consejo se centra en cuatro principios: adecuación, equilibrio, moderación y diversidad, más el estilo de vida y la actividad física [3].

Si en una página de nutrición alguien busca el vino como parte de la dieta mediterránea, lo que encuentra en las guías es que la hoja de datos de la OMS menciona el aceite de oliva entre las fuentes de grasas insaturadas de ese patrón, no el alcohol.

El acceso a la atención

La hoja de datos de la OMS señala un dato que suele pasarse por alto: el acceso al cribado, la intervención breve y el tratamiento de los trastornos por consumo de alcohol sigue siendo muy bajo, igual que el acceso a la medicación para tratarlos [1]. Y que la proporción de personas con trastornos por consumo de alcohol en contacto con servicios de tratamiento varía, según los países disponibles, de menos del 1 % a un máximo del 14 % [1].

Traducido: la discusión sobre «cuántas copas» es secundaria para un grupo enorme de personas cuyo problema no es la cantidad moderada, sino la dependencia y la falta de acceso a atención.

En resumen

  1. El alcohol es una sustancia tóxica y psicoactiva con capacidad de generar dependencia [1].
  2. La OMS atribuye unos 2,6 millones de muertes al año a su consumo, con la carga repartida de forma desigual por sexo y edad [1].
  3. La mayoría de los daños vienen del consumo alto o binge, aunque el consumo bajo también tiene riesgo [1].
  4. La OMS sostiene que ningún nivel de consumo es completamente seguro [2], y a la vez que el patrón importa más que la existencia de consumo [1].

Si consumo alcohol de forma habitual y te preocupa tu caso, este artículo no sustituye la valoración de tu médico. Y si tienes síntomas de dependencia, buscar ayuda es lo primero.

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Fuentes de este artículo (4)4 referencias
  1. Organización Mundial de la Salud (OMS) (2026) Alcohol — hoja de datos. Organización Mundial de la Salud (OMS). Ver fuente (se abre en una pestaña nueva)Hoja de datos de la OMS (alcohol y salud)Licencia: OMS: el contenido de esta web está disponible bajo licencia CC BY-NC-SA 3.0 IGO. Se cita con enlace.Consultado:
  2. Organización Mundial de la Salud, oficina regional para Europa (2023) No level of alcohol consumption is safe for our health. Organización Mundial de la Salud (OMS Europa). Ver fuente (se abre en una pestaña nueva)Comunicado de la OMS Europa sobre riesgo del alcoholLicencia: OMS: el contenido de esta web está disponible bajo licencia CC BY-NC-SA 3.0 IGO. Se cita con enlace.Consultado:
  3. Organización Mundial de la Salud (OMS) (2026) Healthy diet — hoja de datos. Organización Mundial de la Salud (OMS). Ver fuente (se abre en una pestaña nueva)Hoja de datos de la OMS (recomendaciones de salud pública)Licencia: OMS: el contenido de esta web está disponible bajo licencia CC BY-NC-SA 3.0 IGO. Se cita con enlace.Consultado:
  4. National Institute for Health and Care Excellence (NICE) (2023) Obesity: identification, assessment and management (CG189) — Recommendations. NICE (Reino Unido). Ver fuente (se abre en una pestaña nueva)Guía clínica de NICE (obesidad: evaluación y tratamiento)Licencia: Guía de NICE (organismo público del Reino Unido). Reproducción de recomendaciones con fines informativos y citación de la fuente.Consultado: