Saltar al contenido principal
Pan y HierroNutrición y ejercicio con fuentes

Actividad física en niños y adolescentes (5-17 años)

Bloque propio, con sus propias cifras. No es el bloque de adultos ni una versión reducida: la guía de la OMS tiene una recomendación específica para esta población.

Lo que recomienda la OMS 2020 para 5-17 años

La referencia usada aquí es la OMS 2020, cuya recomendación para menores habla de músculo y hueso, no de hipertrofia ni de fuerza máxima.

  • Promedio de 60 min/día de actividad de intensidad moderada a vigorosa, sobre todo aeróbica, repartida a lo largo de la semana. [1]

    Recomendación fuerte

  • 3 o más días por semana de actividades que incluyan músculo y hueso, de intensidad mayor que la aeróbica. [1]

    Recomendación fuerte

  • Limitar el sedentarismo, sobre todo el tiempo de pantallas recreativas. [1]

    Recomendación fuerteCerteza: baja

El objetivo es músculo y hueso, no músculo grande

Hay un detalle importante en la formulación de la propia guía: para esta población, la recomendación es hacer actividades de intensidadmayor que la aeróbica que incluyan músculo y hueso [1]. No habla de hipertrofia ni de fuerza máxima, porque esas no son las adaptaciones que se buscan a esta edad.

Por eso las cifras de fuerza del bloque de adultos (series, repeticiones y bandas de carga) no se trasladan aquí: miden hipertrofia y fuerza en adultos, que es otra población y otro objetivo.

Los 60 minutos son un promedio, no un mínimo diario

La guía dice at least an average of 60 min/day a lo largo de la semana [1]. Es un promedio semanal: un día puede estar por debajo y otro por encima. Se publica así, y no como «60 minutos todos los días» ni como «cada sesión debe durar una hora».

El principio de fondo es el de la propia OMS: alguna actividad es mejor que ninguna.

Seguridad y supervisión

Lo que sí puede decirse con la evidencia disponible es que el trabajo de fuerza en menores es seguro cuando se supervisa [2]. La AAA lo respalda desde 2008 y la OMS recomienda hacerlo 3 días por semana [1].

Supervisar es lo que importa: no son parámetros de carga, es la presencia de alguien que vigila la ejecución. En menores no hay aquí una tabla de cargas precisamente porque no tenemos la fuente completa; el bloque de la OMS y la supervisión es lo que se publica.

Rutinas para menores

No hay rutinas para menores en esta versión. Montar rutinas exigiría los parámetros de series, repeticiones y cargas que dependen de las directrices de la AAP, que están tras paywall. Publicar una rutina infantil con cifras adaptadas de adultos sería exactamente el tipo de dato inventado que este sitio no publica.

Cuando se consiga acceso al texto completo de la AAP, este bloque se completará. Hasta entonces, aquí solo están las cifras de la OMS.

Lo que añade la evidencia reciente

Todo lo anterior se apoya en la guía de la OMS 2020 y en la AAA, cuyo texto completo no se ha podido leer. Tres trabajos posteriores no cambian las cifras del bloque, pero sí acotan lo que se puede decir dentro de él.

Cuánta hipertrofia aparece en menores de 18 años

Una revisión sistemática con metaanálisis de 23 estudios (1443 participantes menores de 18 años) cuantificó el efecto del entrenamiento de fuerza sobre la masa muscular [3]. Frente a controles pasivos el aumento fue pequeño (d de Cohen 0,22; IC 95 %: 0,06-0,37); frente a controles activos fue claramente mayor (d 0,61; IC 95 %: 0,03-1,20) [3]. El comparador cambia la cifra, y eso conviene decirlo: no es lo mismo medir el efecto contra un grupo que no hace nada que contra un grupo que ya entrena.

Por etapa madurativa, frente a controles pasivos los efectos fueron pequeños o despreciables: prepuberales d 0,16 (IC 95 %: −0,04 a 0,36), peripuberales d 0,30 (IC 95 %: 0,01-0,58) y postpuberales d 0,01 (IC 95 %: −0,31 a 0,33) [3]. El efecto grande (d 1,50; IC 95 %: 0,46-2,54) aparece solo frente a controles activos y solo en el subgrupo postpuberal, con diferencias por etapa estadísticamente significativas (p = 0,0227) y efectos menores y no significativos en peripuberales y prepuberales [3].

El límite es ese mismo contraste: en el subgrupo postpuberal, la comparación con controles pasivos fue despreciable (d 0,01; IC 95 %: −0,31 a 0,33) [3], y el trabajo tampoco encontró un efecto consistente por sexo [3]. La conclusión de los autores es que el entrenamiento de fuerza produce hipertrofia pequeña frente a controles pasivos y efectos mayores frente a controles activos, y que promueve el crecimiento muscular en varones y mujeres jóvenes[3]. El trabajo parte de la premisa de que el entrenamiento de fuerza se considera seguro y beneficioso en los jóvenes, y su desenlace es la hipertrofia medida por imagen directa o por métodos instrumentados [3]: no mide el crecimiento.

Fuerza y resultados académicos

Una revisión sistemática con metaanálisis de 53 estudios en jóvenes en edad escolar (5-18 años) encontró que participar en entrenamiento de fuerza tuvo un pequeño efecto positivo sobre el conjunto de resultados cognitivos, académicos y de conducta en el aula (DME 0,19; IC 95 %: 0,05-0,32), a partir de 10 estudios y 53 tamaños de efecto[4]. En resultados académicos, ese efecto fue mayor que el del entrenamiento concurrente (DME 0,26; IC 95 %: 0,10-0,42) que el de combinar fuerza y aeróbico (DME 0,11; IC 95 %: −0,05-0,28)[4].

Además, 43 estudios más (211 tamaños de efecto) examinaron la asociación entre la Aptitud muscular y la cognición o el rendimiento académico, con una relación también positiva (DME 0,13; IC 95 %: 0,10-0,16)[4]. Ahí se trata de una asociación, no del efecto de un programa: el resumen la describe como relación entre/aptitud muscular y rendimiento, no como intervención [4]. La cautela la ponen los propios autores, que califican el conjunto deevidencia preliminar [4].

De dónde sale el bloque de la OMS

El documento que resume la evidencia detrás de la guía de la OMS 2020 para esta población (5-17 años) es el de Chaput y colaboradores, construido sobre 21 revisiones sistemáticas y con el marco GRADE[5]. Su conclusión es que hay evidencia de que cantidades mayores y mayor intensidad de actividad física, así como distintos tipos de actividad —aeróbica y defortalecimiento muscular y óseo—, se asocian a mejores resultados de salud, sobre todo resultados intermedios[5]. Ahí está el origen del énfasis en músculo y hueso del bloque de arriba: es el tipo de actividad que el resumen de la evidencia recoge como asociado a mejores resultados en esta población[5].

Dos límites, y los dos los dice el propio resumen. El primero: los resultados sobre los que se apoya sonprincipalmente intermedios, no desenlaces clínicos[5]. El segundo: la evidencia seguía siendoinsuficiente para describir las relaciones dosis-respuestaentre actividad física y resultados de salud, y para saber si esas asociaciones varían según el tipo o dominio de actividad[5]. La frecuencia semanal que publica el bloque de arriba procede del texto de la recomendación de la guía [1], no de este resumen de la evidencia [5].

Fuentes de esta página5 referencias
  1. Bull FC, Al-Ansari SS, Biddle S, et al. (2020) World Health Organization 2020 guidelines on physical activity and sedentary behaviour. British Journal of Sports Medicine 54(24):1451-1462. Ver fuente (se abre en una pestaña nueva) DOI: 10.1136/bjsports-2020-102955Guía de la OMS 2020 (recomendaciones con GRADE; texto libre en PMC)Licencia: Artículo de acceso abierto (BMJ, CC BY 4.0). Guía oficial en PDF: who.int/publications/i/item/9789240015128. Se cita con enlace.Consultado:
  2. Stricker PR, Faigenbaum AD, McCambridge TM, et al. (2020) Resistance Training for Children and Adolescents. Pediatrics 145(6):e20201011. Ver fuente (se abre en una pestaña nueva) DOI: 10.1542/peds.2020-1011Declaración de política de la AAP sobre fuerza en menores; el texto con las directrices operativas está tras paywall, así que aquí NO se citan sus cifrasLicencia: Artículo de revista con derechos de autor. Texto completo tras paywall: se cita solo como referencia de la AAP, sin publicar sus parámetros operativos.Consultado:
  3. Komm Y, Zeiler L, Held S, et al. (2026) Effects of Resistance Training on Muscle Hypertrophy in Children and Adolescents: A Systematic Review and Meta-Analysis. Sports Med. Ver fuente (se abre en una pestaña nueva) DOI: 10.1007/s40279-026-02499-0Metaanálisis de 23 estudios (1443 participantes) sobre fuerza e hipertrofia muscular en niños y adolescentes; el efecto es pequeño frente a controles pasivosLicencia: Artículo de revista con derechos de autor. Se cita con enlace al editor; no se reproduce texto salvo cita breve verificable.Consultado:
  4. Robinson K, Riley N, Owen K, et al. (2023) Effects of Resistance Training on Academic Outcomes in School-Aged Youth: A Systematic Review and Meta-Analysis. Sports Med 53(11):2095-2109. Ver fuente (se abre en una pestaña nueva) DOI: 10.1007/s40279-023-01881-6Metaanálisis de 53 estudios sobre el efecto del entrenamiento de fuerza en los resultados académicos de jóvenes en edad escolarLicencia: Artículo de revista con derechos de autor. Se cita con enlace al editor; no se reproduce texto salvo cita breve verificable.Consultado:
  5. Chaput JP, Willumsen J, Bull F, et al. (2020) 2020 WHO guidelines on physical activity and sedentary behaviour for children and adolescents aged 5-17 years: summary of the evidence. Int J Behav Nutr Phys Act 17(1):141. Ver fuente (se abre en una pestaña nueva) DOI: 10.1186/s12966-020-01037-zResumen de la evidencia (GRADE) detrás de las directrices de la OMS 2020 de actividad física para 5-17 años, con las actividades de fortalecimiento muscular y óseoLicencia: Artículo de revista con derechos de autor. Se cita con enlace al editor; no se reproduce texto salvo cita breve verificable.Consultado: