«Quiero quitarme 5 kilos de grasa» es una frase con un problema de vocabulario que
explica muchas frustraciones. Este artículo no da un plan: explica por qué el
indicador que estás usando mide algo distinto de lo que crees.
El problema: el peso es un agregado
El peso corporal suma grasa, músculo, agua, hueso y órganos. Es un número real,
pero no es una medida de grasa. Dos personas con el mismo peso pueden tener
composiciones corporales completamente distintas, y una misma persona puede pesar lo
mismo con distinta composición.
Cuando alguien habla de «perder grasa» y sigue una báscula, la báscula no puede
darle esa información.
Qué miden los métodos disponibles
Marra y colaboradores hicieron una revisión crítica de los dos métodos más usados
en la práctica clínica y en estudios [1]:
| Método |
Qué mide |
Limitación principal |
| Impedancia bioeléctrica (BIA) |
Masa grasa y masa libre de grasa, indirectamente |
La precisión baja si no se usan ecuaciones predictivas y protocolos estandarizados |
| DEXA (rayos X de doble energía) |
Contenido mineral óseo, masa grasa y masa libre de grasa |
Coste, pericia técnica y seguridad: se recomiendan no más de 2 escaneos al año |
Dos consecuencias prácticas [1]:
- La BIA —la que hay en muchas básculas de casa y en muchas salas de
gimnasio— es sensible al estado de hidratación, a la hora del día y al
protocolo. No es una medida fija de grasa.
- La DEXA, que se considera la técnica de referencia en clínica, tiene una
limitación de seguridad propia: no más de dos escaneos al año [1].
Entonces, ¿qué se puede medir en casa?
La báscula de casa mide peso, y el peso es un indicador válido de tendencia a
largo plazo. No mide grasa, y no pretende medirla.
Lo que sí es razonable:
- Tendencias de peso medidas en las mismas condiciones (misma hora, mismo
estado de hidratación) son mucho más informativas que un número aislado.
- Medidas de rendimiento en fuerza: si subes la carga en un ejercicio, estás
probablemente reteniendo o ganando músculo.
- Medidas de cintura y fotografía: la distribución de la grasa cambia antes
de que el peso total cambie.
El lado del ejercicio, sin promesas
Esta web no escribe «quema grasa» ni «pierde X kg en Y días», por norma
editorial. Y hay una razón de evidencia: la literatura de fuerza que se cita en este
blog mide hipertrofia o fuerza en gente entrenada, no pérdida de grasa en
población general.
Lo que sí se puede decir con la evidencia que hay:
- El volumen de entrenamiento se relaciona con la hipertrofia de forma
dosis-respuesta [2].
- La combinación de fuerza y aeróbica se asocia a menor riesgo de mortalidad por
todas las causas y de enfermedad cardiovascular, según un metaanálisis de
cohortes [3].
Ambas son a nivel de población y ninguna es una promesa de pérdida de grasa.
El marco de salud pública
La guía clínica de NICE sobre obesidad es un documento de referencia para la
valoración y el tratamiento [4]. Y la hoja de datos de la OMS sobre alimentación
saludable es lo que esta web usa como marco de recomendaciones de salud
pública en nutrición [5].
Ninguna de las dos convierte la báscula en un indicador de grasa corporal, y
ninguna justifica un objetivo de pérdida de peso rápido. Si tienes una condición
relacionada con el peso, el tratamiento es clínico y personalizado.
En resumen
- El peso corporal es un agregado: no mide grasa [1].
- La BIA es sensible a la hidratación y al protocolo; la DEXA tiene limitaciones
de coste y una recomendación de no más de 2 escaneos al año [1].
- La báscula sirve para ver tendencias, no composición [1].
- La evidencia de ejercicio que cita este blog es de fuerza e hipertrofia en
entrenados, no de pérdida de grasa [2], y las asociaciones con mortalidad son
de población [3].
Perder grasa y perder peso son cosas distintas, y solo la segunda se puede medir
con una báscula. Saber cuál de las dos estás persiguiendo cambia cómo interpretas
cada número.