El hierro tiene una brecha grande entre lo que se recomienda y lo que se absorbe.
Esa brecha explica por qué dos personas con la misma dieta terminan con reservas
distintas.
La cifra de referencia y de dónde sale
El Dietary Reference Intakes del Institute of Medicine para hierro y otros
microminerales establece las ingestas diarias recomendadas (RDA) así [1]:
| Grupo |
RDA de hierro |
| Hombres adultos |
8 mg/día |
| Mujeres en edad premenopáusica |
18 mg/día |
| Mujeres embarazadas |
27 mg/día |
El mecanismo por el que se calculan se explica en el propio informe. La cantidad
absorbida necesaria se estima con un modelo factorial, y después el Estimated
Average Requirement se obtiene dividiendo la cantidad absorbida necesaria entre la
fracción de absorción de la dieta, estimada en el 18 % para adultos con una
dieta típica norteamericana [1].
Eso significa que el 18 % es el supuesto que convierte «necesito 1,4 mg de hierro
absorbido» en «necesito 8 mg de hierro en la comida». Si tu absorción es mejor,
necesitas menos comida con hierro; si es peor, más. Y la dieta vegetariana es uno de
los casos en los que esa fracción cambia.
La revisión de Piskin y colaboradores sobre absorción de hierro explica la
distinción entre ambos [1]:
- Hierro hemo: el de la carne, el pescado y el pollo. La revisión señala que la
ingesta media diaria de hierro es de 10 a 15 mg en humanos, y que solo entre 1 y
2 mg se absorben a través del intestino [1].
- Hierro no hemo: el de los vegetales, legumbres, cereales y suplementos. Es
mucho peor absorbido, y su absorción depende de lo que se coma al mismo tiempo.
No existen mecanismos de excreción activa del hierro en el ser humano [1]. Por
eso el equilibrio del hierro depende casi por completo de la absorción intestinal.
Qué aumenta y qué disminuye la absorción
La respuesta cabe en una tabla:
| Aumentan la absorción |
Disminuyen la absorción |
| Ácido ascórbico (vitamina C) |
Calcio |
| Proteínas de la carne |
Fitos (sal de las legumbres y cereales) |
|
Polifenoles (té, café, cacao) |
La revisión lo formula así: los inhibidores dietéticos —calcio, fitatos y
polifenoles— y los potenciadores —ácido ascórbico y proteínas— influyen
principalmente sobre la biodisponibilidad del hierro no hemo [1].
De ahí la recomendación práctica que más se repite sobre hierro: combinar
alimentos ricos en hierro no hemo con una fuente de vitamina C en la misma comida,
y separar del hierro las bebidas con taninos como el té y el café.
El tamaño del problema según la OMS
La hoja de datos de la OMS sobre anemia sitúa el problema a escala poblacional [2]:
- Se estima que el 40 % de los niños de 6 a 59 meses están afectados por anemia.
- El 37 % de las mujeres embarazadas y el 30 % de las mujeres de 15 a 49 años.
- La anemia causó 50 millones de años de vida sana perdida por discapacidad en
2019.
- Sus causas principales son la deficiencia dietética de hierro, la
beta-talasemia, el rasgo falciforme y la malaria [2].
La anemia no es lo mismo que la deficiencia de hierro. La OMS define la anemia
como un nivel de hemoglobina inferior al normal, la considera un síntoma de una
condición subyacente, y señala que puede deberse a deficiencias de nutrientes,
dieta inadecuada o absorción insuficiente, infecciones, inflamación, enfermedades
crónicas, causa ginecológica u obstétrica o antecedentes familiares [2].
Es decir: una cifra de hemoglobina baja obliga a buscar la causa, y no a
suplementar hierro por intuición.
En resumen
- La RDA es de 8 mg en hombres, 18 mg en mujeres premenopáusicas y 27 mg
en mujeres embarazadas [1].
- Esas cifras asumen una absorción del 18 %, el supuesto que convierte la
necesidad de hierro absorbido en gramos de comida [1].
- Del hierro de la dieta se absorbe solo 1-2 mg al día, y el de origen vegetal se
absorbe peor que el de la carne [1].
- La vitamina C y las proteínas favorecen la absorción; el calcio, los
fitos y los polifenoles la reducen [1].
Si tienes anemia, o estás embarazada, o sigues una dieta vegetariana o vegana, este
contenido es informativo y no sustituye una analítica ni la valoración de tu
profesional de salud.